¿Cómo cuidar tu piel en invierno?

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El frío, el viento, la nieve y los cambios bruscos de temperatura hacen que tu piel se resienta ya que provocan sequedad, sensibilidad y descamación. Por eso, te entregamos todos los tips que debes tener en cuenta para cuidar tu rostro en invierno.

Por Anastassia Kohn.

Durante el invierno la piel produce menos sebo que es nuestro hidratante natural, consumimos menos agua y nos exponemos a ambientes que están muy secos por la calefacción. Todo esto produce deshidratación y notamos que la piel se pone opaca, reseca e, incluso, descamada en algunos puntos.

Además, el frío genera que la circulación sanguínea de la piel disminuya y reciba menos oxígeno, lo que dificulta que penetren los productos que usamos a diario para su cuidado. Por esto mismo, en invierno debemos modificar nuestra rutina de skincare para combatir los efectos del frío y la baja de vitamina D.

En esta estación del año nuestros mejores aliados serán la hidratación, algo que aplica para todos los tipos de piel (incluso las grasas), y la protección solar.  

1. Gel o jabón facial: La higiene facial debe ser el primer paso imprescindible en tu rutina de belleza. Para que la limpieza respete al máximo la barrera cutánea, intenta que el gel o jabón que ocupas sea lo más delicado posible. De esta forma, tu piel quedará limpia sin irritarse ni resecarse.
2. Serum: Un serum es una excelente opción para incorporar a tu rutina de cuidado para la piel, tiene una textura más fluida, por lo que su penetración es más efectiva. Este se debe aplicar antes de la crema con suaves toques para ayudar a su absorción.
3. Hidratante: En invierno debes utilizar una crema o loción que sea destinada exclusivamente para la hidratación (tiene que ser específicamente para tu tipo de piel). Busca alguna que contenga ingredientes como la niacinamidas o ácido hialurónico.
4. Hidratantes en spray: Puedes utilizar brumas faciales cada tres o cuatro horas, sobre todo, si te encuentras en lugares muy secos o con calefacción muy alta.
5. Contorno de ojos: El viento y los ambientes con baja temperatura deshidratan la piel de los párpados y las ojeras, pudiendo provocar sequedad y tirantez. Para ayudar a cuidar esta zona tan sensible, debemos incluir en nuestra rutina productos adecuados para el contorno de ojos.
6. Labios: Es una de las áreas que más sufre en invierno. Esmucosa, no es piel por lo que tiende a agrietarse, romperse y deshidratarse más aún. Utiliza un bálsamo labial varias veces al día y si vas a la nieve, utiliza uno que tenga protección solar también.
7. Fotoprotección: Aunque estemos menos expuestas al sol, los rayos UV también afectan a nuestra piel en invierno, por lo que es imprescindible aplicar protector solar todos los días y siempre como último paso en tu rutina facial de día. Procura utilizar factor solar Spf 30+ y si vas a la nieve Spf 50+ y retoca cada dos o tres horas.
8. Antes de dormir: Luego de la higiene, completa tu rutina de noche con una crema o tratamiento específico para tu tipo de piel y que además ayude a reparar los daños que ha podido generar el clima en tu cutis.

Recuerda siempre consultar a tu dermatólogo antes de empezar cualquier tratamiento o para definir la rutina ideal según tu tipo de piel.

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